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El Valle del Desierto

Por: Rosa M. Figueroa

            Dios nos deja pasar por el valle del desierto y sentirnos solos para que aprendamos a buscarlo, escucharlo y depender solamente de Él.  Cuando te sientes solo buscas a tus amigos, buscas consejo, buscas consuelo, buscas y buscas y no encuentras nada porque Dios te quiere mostrar que en medio de esa prueba el único que esta siempre ahí para ti es Él.

 

            Que mejor ejemplo de cómo Dios te prueba en el desierto que el de Agar e Ismael (Génesis 21:8-21).  Agar había perdido todas sus esperanzas y no quería ver a su hijo morir allí pero en esa soledad, en ese silencio Dios le abre los ojos y vio una fuente de agua.  Una fuente que no estaba allí pero que solo pudo ver después que Dios le envió un ángel para decirle que el haría una gran nación de su hijo.  En medio de su desesperación, de esa soledad en que pensaba que estaban solos no podía ver que la mano de Dios estaba en el asunto y que no iba a desampararlos.  A ella se le olvido la promesa que Dios le había hecho a Abraham acerca de su descendencia.  Ellos nunca estuvieron solos pero ella solo pudo ver la gloria de Dios en ese silencio.

 

            Dios propicia tiempos de soledad para poder sanar las heridas en tu corazón al igual que en muchas ocasiones enfermedades del cuerpo.  Así nos muestra su poder, su amor por nosotros y su promesa de que nos probara como oro.  La soledad te estimula a abrir tu mente y tu corazón a Dios.  Él usa la soledad para darte instrucciones, para que le preguntes y Él contestarte, para enseñarte y prepararte para el plan que tiene para contigo.

 

            La soledad y el silencio te abren los ojos espirituales y te fuerzan a ver lo que estas haciendo mal, tus debilidades; como acciones terrenales, el afán, el pecado o actitudes y prácticas que no le agradan a Dios.  La verdadera comunión con Dios se basa en el tiempo que pasas a solas con Él, como escuchas su voz a través de su palabra, la oración, el ayuno, la vigilia y la adoración.  Muchos de esto momentos de soledad parecen muy difíciles pero son permitidos para que te sujetes a Él y por que el te ama.

 

Si utilizamos este tiempo para desarrollarnos en las cosas de Dios, no estamos perdiendo nuestro tiempo, estamos aprovechando lo que Él nos ha dado para crecimiento y desarrollo espiritual.  Es tiempo de estar a solas con Dios y derramar lo que esta en nuestro corazón al igual que abrir bien nuestro oído para escuchar lo que el tiene preparado para nosotros.

 

Dios les Bendiga!!